El lenguaje de la espalda

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Si observamos con detenimiento la postura de otras personas, podríamos asegurar que, de algún modo, nos habla. Sólo tenemos que ser capaces de traducir lo que nos «está contando».

La espalda representa el sostén de nuestra vida y nos ayuda a soportar los malos momentos que en ella pasamos. También a disfrutar de los buenos.

Es frecuente oír cuando una persona asume una gran responsabilidad en su vida que «lleva un gran peso sobre sus hombros». Si alguien no nos ayuda cuando lo había prometido, «nos ha dado la espalda». Cuando no somos apoyados por otros en nuestras decisiones o acciones, hablamos de «no sentirnos respaldados».

Preocupaciones, críticas, miedos, ira, alegría, tristeza, etc., hacen cambiar nuestra vida, como nos sentimos y consecuentemente, también nuestra postura. Por eso, si observamos con detenimiento a cada persona, podremos llegar a reconocer como se sienten. Las emociones pueden afectar de tal modo a la espalda, que algunas de las dolencias que sufren una importante parte de la población mundial, pueden deberse a ellas.

La tristeza hace que nuestra espalda se encorve y el pecho se hunda, la alegría nos lleva a estirarla y sacar pecho, las personas con miedo y baja estima se encogen y bajan la cabeza para mirar al suelo, mientras que si nuestra estima es buena y tenemos valor, nos mostraremos erguidos; se adelanta la cabeza y tensa el cuello, cuando la ira es la que domina la situación; si estamos calmados nuestra cabeza permanecerá en un punto de equilibrio y el cuello estará relajado.

Para conocer mejor el lenguaje de la espalda, es mejor realizar una discriminación de los dolores que se producen en la misma. Tenemos que dividir la espalda en zonas, teniendo en cuenta, por ser de extrema importancia para la postura, la columna vertebral, que es una estructura larga y tubular compuesta de vértebras.

En los seres humanos encontramos 33 vértebras durante el período fetal y en la niñez y en la etapa adulta, este número desciende a 24, porque los huesos del sacro se unen y se convierten en uno y también ocurre lo mismo con los del cóccix.

La columna vertebral está conformada por 5 secciones: sección cervical con 7 vértebras; torácica, 12 vértebras; lumbar 5; sacra 1, hueso resultado de la fusión de 5 vértebras y cóccix 4 vértebras fusionadas en un hueso.

Según algunos textos de la Medicna Tradicional China la rigidez del cuello (cervical), en especial en la región posterior, tiene relación con la obstinación y las obsesiones. El exceso de alegría (euforia) se verá reflejado a nivel de las vértebras torácicas cuatro, cinco y seis. La preocupación afectará a nivel de las primeras vértebras torácicas, desde la uno a la tres, también de la seis a la nueve y produce un aumento de la curvatura a esos niveles, la preocupación además afecta al trapecio superior y provoca rigidez de hombros y dolor de cuello. La tristeza, encuentra su reflejo en la región torácica desde la primera a la tercera vértebra, pero, sobre todo, en la región interescapular, en el borde interno de las escápulas, en el origen del romboides menor, con un punto o dos de intenso dolor a la presión. La ansiedad se verá reflejada a la altura de las vértebras torácicas, desde la T3 a la T12, con rigidez a ambos lados de la columna, en la musculatura paravertebral. Los dolores a nivel de la columna lumbar, desde la primera vértebra hasta la quinta, pueden estar relacionados con miedo, impaciencia e inestabilidad emocional. La ira se refleja en dolores a la altura torácica de T8 a T12 y contrae la musculatura de la espalda en general. En el sacro encontramos relación con el miedo, sobre todo a episodios que ocurrieron en nuestra infancia y también inestabilidad emocional.

También en la Medicina Tradicional China encontramos cierto número de puntos en la espalda que pueden ayudar a equilibrar las emociones. Estos puntos se denominan puntos de los cinco Espíritus y están relacionados con los 5 elementos: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua y respectivamente con los órganos: hígado, corazón, bazo, pulmón y riñones, éstos a su vez con una emoción: ira, alegría, preocupación, tristeza y miedo.

tabla-puntosSegún la Medicina Tradicional China, cada uno de los puntos de los Cinco Espíritus trata una emoción. Son seis y se encuentran todos en la espalda, en el meridiano de vejiga, en su línea externa. Existe un punto por emoción y reino con excepción del metal que tiene 2 puntos. Los puntos de los Cinco Espíritus son 47V Ira, 44V alegría, 49V preocupación, 42 y 43V tristeza y 52V miedo.

En Medicina China, estos puntos pueden tratarse con acupuntura, moxibustión, ventosas o masaje. Si están en plenitud (duros), el trabajo a realizar es dispersar (vaciar) y si los encontramos en vacío (blandos), tonificar. Para dispersar un punto con Shiatsu se debe presionar superficialmente, con una intensidad media-suave, una velocidad rápida y más de 5 repeticiones, para tonificarlo tenemos que presionar en profundidad, imprimir una intensidad media-fuerte, velocidad lenta y 3 repeticiones o menos.

Para conocer como se puede realizar el trabajo, veamos un ejemplo: si notamos dolor o rigidez a ambos lados de la columna, entre las vértebras torácicas T8 a T12 y además, advertimos que nos enfadamos con facilidad, presionaremos el punto 47V, varias veces con presión superficial, suave y rápida.

Lamentablemente los puntos están localizados en zonas poco accesibles para autopresionarlos y tendremos que pedir a alguien que lo haga por nosotros, pero esto será una oportunidad para realizar un intercambio de masajes y aprovechar para reforzar nuestras relaciones.

espalda-shiatsuConocer un poco nuestro cuerpo, sus avisos y la claves para abrir ventanas al interior de nuestras emociones, nos ayuda a gozar de mejor salud y a encontrar la armonía entre cuerpo y mente.

Si no tuvieras ocasión de que alguien te ayude con el masaje, te recomendamos ejercicios de sotai que son fáciles, flexibilizan la espalda, mejoran la respiración y también te ayudarán a encontrar el equilibrio

Básico 1: En decúbito supino, con las piernas flexionadas y separadas, las manos apoyadas en el abdomen, las plantas de los pies apoyadas en la camilla, levantamos la punta de ambos pies, dejando que los talones sigan apoyados en la camilla y realizamos el ejercicio siguiendo la Secuencia Básica, sin los pasos 1, 2 y 8.

Básico 2: En decúbito supino, manos apoyadas en el abdomen, con las piernas flexionadas y juntas, las plantas de los pies apoyadas en la camilla, inclinamos ambas piernas primero hacia la derecha y después hacia la izquierda y realizamos la Secuencia Básica hacia el lado que nos haya resultado más cómodo.

Básico 4: En decúbito prono, brazos apoyados en la camilla, uno al lado de la cabeza (el de la pierna que va a flexionarse) y el otro extendido, la cabeza girada hacia un lado, flexionamos la pierna del lado hacia el que tenemos girada la cabeza e intentaremos que nuestra rodilla llegue a tocar el codo, giramos la cabeza hacia el otro lado y hacemos lo mismo con la pierna de ese lado, intentaremos que nuestra rodilla llegue a tocar el codo, realizamos la Secuencia Básica del lado que nos haya resultado más cómodo.

Secuencia Básica para realizar los Ejercicios de Sotai

  • Se realiza el movimiento hacia un lado y el contrario para determinar qué dirección es más agradable, más cómoda y no duele.
  • Una vez determinada, se realiza el movimiento en la dirección que resultó más agradable, más cómoda y sin dolor.
  • El movimiento ha de llegar al límite, sin rebotar.
  • Se mantiene esa posición durante tres segundos.
  • Se relaja súbitamente, aunque sin brusquedad y sin volver a la posición inicial o al lado contrario, dejando el cuerpo muerto, como una marioneta que pierde la tensión de las cuerdas.
  • Se descansa 15 ó 20 segundos.
  • Se repite hasta realizar el movimiento un total de tres veces.
  • Se verifica y comprueba si el movimiento que en el paso 1 de esta secuencia era más incómodo, es ahora algo más cómodo que antes de realizar el ejercicio. Esta comprobación debe hacerse de forma suave, sólo una vez, si no ha mejorado no importa, pasar al ejercicio siguiente.

Arturo Valenzuela Serrano
Director de Shiatsu Yasuragi
www.shiatsuescuela.es