Trat. Dorso Curvo con el masaje del tejido conjuntivo

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    A
    menudo apreciamos el dorso curvo en otras personas y nos causa una impresión
    de falta de motivación o el estar sentado de forma descuidada, lo cual se
    refleja en la presencia que ofrece la persona hacia el exterior. Una persona
    sentada con la espalda erguida, muestra interés, motivación e incluso
    simpatía.
    Otras veces ni llegamos a apreciar el dorso curvo
    en otras personas o en nosotros mismos, ya que se trata de una postura
    “corriente” y es la que más solemos ver o adoptar. Cuando una persona está
    sentada con la espalda recta suele llamar más la atención que la persona que
    está sentada con la espalda encorvada.
    EL ORIGEN DEL DORSO CURVO
    No siempre el origen del dorso curvo es una falta
    de interés o de motivación de la persona, sino que puede tener un origen mucho
    más complejo.
    La postura del dorso curvo significa que la
    columna vertebral adopta una forma de cifosis, vista de perfil no presenta la
    forma fisiológica de S doble, que nos ayuda a amortiguar y realizar
    movimientos y a soportar determinadas cargas sin que repercutan en la espalda,
    sino que la columna vertebral presenta una forma de C con la que las vertebras
    deben reaccionar a diferentes cargas y movimientos por igual y lejos de su
    fisiología. La musculatura dorsal tiende a estirarse y a hacerse hipotona, lo
    cual significa que algunas articulaciones, sobretodo las lumbares y la
    iliosacral son inestables. Al contrario que en la parte cervical en la que la
    musculatura es hipertona debido a la hiperextensión cervical.
    La musculatura ventral tiende a acortarse por la
    caída de los hombros y los abdominales, ya que la distancia esterno-sinfisal
    (pubis) se acorta.
    Cada uno de nosotros hemos experimentado en algún
    momento un dolor visceral a nivel abdominal, en este caso se adopta el
    dorso curvo para intentar proteger el órgano y así evitar el dolor.
    También existe un origen mecánico del dorso
    curvo, es el más frequente y se debe al sedentarismo de hoy en día, a la falta
    de movimiento y de práctica de deporte, la monotonía en los puestos de
    trabajo, trabajos ante el ordenador, trabajos repetitivos, pero también puede
    aparecer el origen mecánico por un problema anatómico del aparatro locomotor,
    como puede ser una escoliosis, cifosis, Morbus Bechterew, etc.
    Incluso una cicatriz adherida puede llegar
    a ser el origen del dorso curvo, al impedir el estiramiento del abdomen (la
    distancia entre el esternón y el pubis se acorta) lo que es necesario para una
    postura erguida de la espalda.
    En estos casos trabajaremos la musculatura,
    tendones, ligamentos e inserciones a nivel local.
    EL TRATAMIENTO
    Por un lado, se reflejan los órganos internos en
    los dermatomas de la espalda, pero también en los del abdomen (a lo que
    llamamos “zona” del tejido conjuntivo), estas zonas muestran una patología de
    los órganos internos, las que trabajaremos con el masaje del tejido
    conjuntivo
    de forma segmental refleja.
    Para hacer un tratamiento abdominal se recomienda
    comenzar con el tratamiento de la espalda y finalizar con el abdomen para así
    haber tratado los dermatomas correspondientes, pero en su totalidad.
    Con el masaje del tejido conjuntivo podemos tratar
    tanto el origen visceral como el mecánico del dorso curvo, pero también las
    cicatrices adheridas, utilizando la técnica cutánea y la subcutánea.
    Tanto si el origen del dorso curvo fuese provocado
    por un dolor visceral, como por un origen mecánico, se puede aplicar como
    complemento terapéutico al masaje del tejido conjuntivo el rodillo caliente,
    éste es un tratamiento de fácil aplicación local de calor húmedo, aplicando
    estímulos a los receptores térmicos, pero también a los receptores mecánicos,
    ya que el Rodillo caliente tiene una aplicación manual.
    Otras combinaciones terapeuticas son el
    tratamiento con ventosas de la fascia abdominal, corrección postural con
    ejercicios activos, el apoyo terapeutico de las ortesis (por ejemplo el
    Lumbotrain o el Clavicoloc de Bauerfeind). Así como también el masaje
    segmental cuando existe dolor intenso o crónico en la espalda o el Masaje de
    movilización articular para tratar la inevitable afección del dorso curvo en
    el hombro de la rotación interna y la protracción, así como la hiperextensión
    de la columna cervical.
    El tratamiento interdisciplinario entre
    quiromasajistas, fisioterapeutas y profesores del deporte ofrece el mejor
    resultado para el paciente, unido a su propia actividad física.