La gestion de las emociones

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No elegimos a nuestros familiares, pero sí elegimos a los amigos y a la pareja y, son precisamente estas relaciones las que nos crean más conflictos. Las relaciones personales pasan por varias fases y una de las claves de una buena relación es saber identificarlas y entenderlas.

En la primera fase, cuando conocemos a una persona, solo vemos las cualidades buenas de esa persona sin molestarnos sus limitaciones. Pasamos poco tiempo juntos y es muy fácil ser encantador durante un par de horas. Todo es maravilloso. Es una relación de corazón a corazón.

La fase siguiente es cuando pasamos mucho más tiempo juntos, compartiendo el día a día, incluso viviendo juntos en el caso de una pareja. En esta fase nos empiezan a molestar y decepcionar las limitaciones del otro. Pasamos de aceptar sus fallos a querer cambiarlos. Si no conseguimos que el otro cambie, entonces nos quejamos y le culpamos. En el momento en que intentamos cambiar una relación, ésta deja de tener futuro.

Si nuestras expectativas son muy altas es que estamos en la mente y no en el corazón y la relación, en ese caso, pasa del amor a la necesidad. La relación se convierte en un medio para no estar solo y la otra persona puede sentir que ya no se le necesita ni se le valora. Es entonces cuando pueden surgir los desencuentros y las rupturas. Cualquiera de los dos puede empezar a buscar otras opciones que le permitan dejar la relación pues solo se siente como un medio para satisfacer las necesidades de su pareja. Si la relación está basada en la necesidad, en el momento en que dichas necesidades se puedan satisfacer de otra manera, la relación dejará de ser sostenible. Esto ocurre cuando no aceptamos a los demás tal y como son.

El próximo paso es la separación o bien la aceptación total. Si elegimos la aceptación total, el compañerismo se desarrolla, la comprensión y el respeto mutuo aparecen, es decir, las cualidades que necesita una relación para que dure toda la vida.

No dar nunca lugar a la desconfianza es la clave en la gestión de las emociones. Si no hay confianza, la otra persona sentirá que ya no se le necesita. El problema nunca se resuelve con un cambio de pareja porque el problema no está afuera, se encuentra en la integridad que demostramos dentro de la relación.

Es fundamental reflexionar sobre todo esto con cuidado y tener mucha claridad antes de comenzar una relación.

Sri Purohit Swami