Testimoniando la danza y la vida

1791

Entendiendo al ser humano como un Todo, aparte de los sistemas y órganos que lo conforman somos seres energéticos con un inmenso entramado de nadis, circuitos meridianos, chacras, inmersos aparte de nuestro cuerpo físico en un cuerpo emocional, mental y espiritual que interactúa sobre el alma grupal, el campo cuántico o conciencia Crística en la que todo se encuentra unido hasta llegar a nuestro Ser superior, partícula del gran Espíritu. A modo de ejemplo seríamos como las muñecas rusas un cuerpo dentro del otro siendo la más pequeña nuestro cuerpo físico y la mayor nuestro Espíritu. Al danzar desde la entrega y el corazón se nos abre la veta para conectar directamente con Él.

Encontré mi vocación y amor a la danza al escuchar mi cuerpo y mi Ser lo que me hizo dejar mi carrera en el mundo de las leyes. Al final si queremos ser seres armoniosos aquí en la Tierra debemos hacer en la medida de lo posible lo que nuestro espíritu nos dicte y el Universo conspirará para que eso se realice.
«El Alquimista» de Paolo Coelho

Sé que estoy hablando de cosas que para el que no ha tomado contacto con su Ser le puede resultar raro pero, creo y podría afirmarlo, que así como muchas de las máquinas y adelantos que existen en la Tierra eran inconcebibles hace un siglo tampoco sabemos la dimensión que tiene el ser humano y su capacidad.

La danza fue algo que necesitaba para poder estar bien aquí en este plano, no sabía porqué pero al final triunfó, dejé el mundo convencional para hacer lo que en realidad me gustaba y me hacía sentir bien, seguramente si hubiera optado por seguir lo que en general es lo mejor y está establecido en la mente grupal o sistema de creencias que era tener una ilustrísima carrera en el mundo de las leyes ahora tendría otro cuerpo, posiblemente ciertos defectos físicos no se habrían solucionado, mis emociones junto con mi mente no estarían equilibradas y mi espíritu evolucionando de la forma como lo está ahora. Recuerdo que cuando entré un juzgado después de haber dejado la judicatura mi cuerpo se revolucionó, mi química no era la misma se colapsó y bloqueó. Comenzaba a dedicarme a la danza habiendo dejado atrás un mundo que a mi ser no le iba bien, empecé a vivir más conmigo misma, sin estar poniéndome a prueba constantemente, estresando mis células y emociones (cuerpo físico y emocional). Recuerdo que en aquella época dedicarse a la danza no estaba considerado, sobre todo, en los ambientes académicos tampoco me había planteado ser bailarina, seguramente debido a una reprimenda que recibí cuando tenía 3 o 4 años por poner el tocadiscos a las 4 de la mañana, despertando a toda la casa, lo que en mi cabeza, es decir mi cuerpo mental tradujo que bailar no era bueno.

Por lo que no volví hacerlo hasta que pude matricularme por mi cuenta al dejar el colegio, en una academia comenzando a tomar clases de jazz y contemporáneo. Años más tarde cuando me liberé de mis trabas, condicionamientos familiares y del sistema de creencias decidí, aun siendo juez, en provisión temporal y pudiendo acceder a ser juez de carrera, dejar a un lado las leyes para dedicarme a la interpretación y la danza.

Cuento todo esto, no para contaros mi vida, sino como antesala a las conclusiones que llegué y cómo concebí una visión muy antigua y muy nueva de la danza. En la antigüedad la danza era un medio de conexión con el Espíritu.

Todo esto, haciendo una mirada retrospectiva, es como he ido poniendo y atando cabos para poder explicar que la danza es mucho más que un movimiento coreográfico.

Al ser bailarina y en casi una vida experimentando ese milagroso arte, puedo garantizar que te cambia la existencia me preguntareis: ¿el por qué?

Cada vez vamos más deprisa, la ciencia, la física cuántica y la biología neuronal van haciendo más hallazgos. Vivimos en un mundo acelerado, las 24 horas de un día de antes equivalen a 16 de ahora, lo percibamos o no, vamos hacia un futuro prometedor, aunque no lo parezca con tanta crisis y unos medios de comunicación que nos la recuerdan y están diseñados para disminuir completamente nuestro entusiasmo deprimiéndonos. El ser humano está sometido, como todo en el Universo, a una evolución hacia la Luz o lo que es conocerse mejor y las leyes universales en las que se encuentra inmerso.

Las enseñanzas, a mi modo de ver, deben ser holísticas entendiendo por ello que a través de una ciencia o disciplina puedes abarcar un Todo o entender muchas otras porque todo se encuentra unido, esto es lo que se podría llamar una visión fractal, radial u holística, en vez de lineal porque el tiempo se ha reducido debiendo sintetizar y simplificar dando esta visión circular o global.

Esta es una nueva época en la que vamos a dirigirnos hacia el principio de Unidad dejando aquello que hemos vivido durante milenios, la Dualidad creada por todo un sistema de creencias ajenas que mentalmente nos separaron, o los pensamientos y juicios que entorpecen nuestra evolución.

Y me diréis ¿qué tiene esto que ver con el cuerpo y la danza? 

Mi visión de la danza es holística, no son sólo movimientos que reúnen una composición coreográfica, sino desde un movimiento consciente y sintiente, el cuerpo nos va llevando con su inteligencia a buscar los movimientos sanadores que te produzcan un estado de bienestar, transportándonos a cotas más altas de nuestro Ser.

En un gimnasio potenciarás tu musculatura, en una clase de baile aprenderás unos movimientos coreográficos, pero en una clase de danza holística serás consciente de todo tu cuerpo, tus centros energéticos, llamados chacras, tus chacras menores establecidos en tus articulaciones, la respiración con el movimiento, la geometría establecida en el sistema óseo, la apreciación e importancia de cada órgano, sentidos, gestos, cada milímetro de tu cuerpo es sagrado porque en cada célula y en tu ADN está contenido todo el Universo, toda la Creación. Es tanta la sutileza que en la antigua China hablarle al cuerpo con un lenguaje poético y metafórico sanaba.

Esta pedagogía o visión de la danza la he llamado Danza Karana, la defino como danza holística que parte de habitar el cuerpo físico para llegar a planos o dimensiones superiores del Ser. El movimiento está concebido en su polaridad formando estructuras geométricas y alineadas, realizadas y llevadas a través de la respiración. Las formas serán concebidas dentro del marco de las danzas de Oriente, Persia y la India en sus modalidades, del Flamenco y el Contemporáneo para que el cuerpo vaya adquiriendo registros que darán riqueza a sus formas y emociones por los distintos caracteres e idiosincrasia así como la actitud en cada una de ellas. Está concebida para activar los centros energéticos, nadis y meridianos, así como las glándulas por lo que nos llevará a una gran apertura y mayor percepción siendo terapéutica, clásica y pura a la vez.

La respiración se compone de la parte masculina o estructura en la inspiración y el cuerpo revelará de una manera espontánea y natural las formas adecuadas a la música y al bienestar del cuerpo o su sanación, a ese movimiento le seguirá su parte femenina el sentir, el contenido el ánima, el cuerpo siente, se esponja, se relaja en esa exhalación.

Estas dos funciones que conforman la respiración nos dan muchas claves. La Inspiración nos lleva a crear figuras que se llenarán de belleza con nuestra exhalación, si unimos nuestros movimientos a estas dos fuerzas que nos dan la vida. La inspiración creará una estructura que llenará de prana alimentando, purificando y oxigenando nuestro sistema circulatorio y éste a los demás sistemas creando formas arquitectónicas en el espacio para luego rellenarlas con el mero sentir de esas formas que se llenarán de sensualidad, amor, belleza, ternura. Virtudes de la Madre Divina.

Cuando la respiración entra en rincones de tu cuerpo debido a las elongaciones y aperturas que creamos con nuestra danza, sobre todo en la parte de interiorización en la que sentimos los sentidos internos y externos, esto provocará que el mental inferior, o cuerpo mental, se paralice o se suelte y las emociones queden neutras, para entrar en un estado de fusión con el todo, dándote la sensación de ser parte de Él y estar suspendida e in gravita.

La música irá ordenando nuestros movimientos y nuestro mental deberá rendirse a la creación de ese movimiento. Las músicas que utilizamos para danzar deben de inspirarnos, divertirnos y si son de mantras, de hemising, están afinadas en el solfeggio, etc., causarán un efecto sanador, científicamente comprobado, generando endorfinas que estimularán todos nuestros sistemas.

Si a la vez estamos enraizados en la Tierra, asistidos por su telúrica energía, abiertos a la comunicación con nuestros cuerpos más elevados, o lo que es lo mismo, con el cielo, con nuestras articulaciones vividas y sentidas, podremos comenzar a habitar la música y unirnos a nuestro Ser.

Una vez experimentado se integrará en nuestros movimientos cotidianos de nuestra vida diaria mejorando nuestra presencia y presente.

Ruth St. Dennis, Isadora Duncan, Tórtola, Valencia, etc., y muchas de las bailarinas autodidactas de principios del siglo pasado experimentaron la unión con el alma a través de la danza como ellas mismas testimoniaron.

Cuando el cuerpo habla y se mueve libremente al son de una música puede comenzar a liberar memorias que se hallaban impresas, muy profundamente de estas u otras vidas, en los huesos, tendones, músculos o en la piel, siendo una vía de autoconocimiento y sanación.

Para mí la danza oriental fue un total descubrimiento y punto de partida que me hizo abandonar un prometedor trabajo para vivir y dedicarme a lo que realmente me hacía feliz. Han pasado muchos años desde aquel verano del 86 donde por primera vez en Ibiza vi una bailarina o mejor dicho una sacerdotisa de la Danza, desde ese día siguiente no dejé de practicar este bello arte que me ha proporcionado una salud, física, mental y emocional, entendiéndola como salida a la Luz, de hecho esa bailarina se llamaba Nur que significa Luz y dió Luz a mi vida convirtiéndose en un camino de crecimiento personal, artístico y espiritual el cual quiero compartir y enseñar.

Clara Bueno «Arkana»
Bailarina y Maestra creadora de la metodología de
Danza Karana, Sanadora y exjuez
www.clarabueno.com