La esencia de las esencias

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Todos tenemos nuestra Esencia, aunque a menudo olvidamos tomar contacto con ella. Las esencias florales, de gemas o de cualquier otra vibración elevada nos ponen en contacto con lo mejor de nosotros, con nuestra parte divina cuya existencia frecuentemente olvidamos.

A lo largo de nuestra experiencia de vida hemos sentido miedo, indecisión, culpabilidad, cólera y tantos otros sentimientos que nos impiden disfrutar de cuanto hacemos y/o de lo que compartimos con los demás, que quizá ya es hora que terminemos con tantas limitaciones.

Esto hace que surjan problemas de relación, situaciones conflictivas que no sólo nos aportan confusión y sufrimiento sino que frenan nuestra evolución, pues ante estos bloqueos desperdiciamos la energía en peleas y enfrentamientos absurdos que no llevan a nada bueno y que no sólo nos afectan a nosotros sino a todo nuestro entorno. No somos agradables ni amables ni comprensivos con los demás y ellos no se sienten a gusto ni en confianza con nosotros.

Estos estados emocionales son como obstáculos que nos impiden avanzar, porque nos falta una visión global más amplia y sólo percibimos lo que tenemos delante de las narices. Si no podemos avanzar de frente mejor será detenernos y observar, quizá un pequeño rodeo sería suficiente para descubrir un espacio llano y placentero por donde caminar.

Personas como Eduard Bach, los nativos de Maui, Andreas Korte, Shelly Sommers, etc. contactaron con su Esencia y supieron ver detrás de lo visible, algo que había en su sabiduría innata y que nos transmitieron para ayudarnos a tomar atajos, que nos permitieran llegar a nuestro destino a través de este entroncado camino de la vida.

Con frecuencia buscamos excusas para transmitir conceptos que hemos aprendido, algunos a costa de sufrimiento. El principal concepto es que hemos venido a este mundo a aprender y a resolver algunas cuestiones. Estas cuestiones no son para todos las mismas. Cada persona posee un camino de evolución único e individual y está en nuestras manos la elección de vivirlo sufriendo o disfrutando.

Si despertamos a la conciencia del por qué estamos atrayendo diferentes situaciones ya no tenemos por que seguirlas repitiendo el resto de nuestra vida.

El sistema floral de Bach nos ayuda a liberar la negatividad de los traumas del pasado, con lo cual limpia las emociones negativas que arrastramos, que se activan cada vez que una situación nos conecta con algo relacionado con el trauma vivido. Las esencias de Maui nos aportan fuerza y un enfoque claro que se proyectan hacia nuestras expectativas de futuro, las esencias florales aumentan la energía positiva y las esencias de gemas generan la intención positiva necesaria para conseguir aquello que queremos crear en nuestra vida. Las orquídeas de Andreas Korte trabajan permitiéndonos abrirnos a nuevas percepciones. Las esencias TAO (Transfomational Aromatic Oils) son esencias de rosas y nos conciencian de nuestra actitud, aportándonos información para conectar con nuestro potencial interno y ser seres completos. Las esencias de Chaco Canyon tienen la energía del pueblo Anazazi, y nos transmiten el conocimiento de su evolución, facilitando la integración de nuestros diferentes aspectos.

No pretendemos dar la imagen de que podemos sustituir la medicina por la terapia complementaria de las esencias. Ya que en ella no nos ocupamos de la enfermedad en sí, sino del estado emocional que la acompaña o la genera, aunque es posible que al mejorar este aspecto se incida favorablemente en la enfermedad, en cualquier caso una apoya a la otra, trabajando de forma paralela en la misma dirección.

Es la búsqueda de una medicina más humana que se haga cargo del ser humano como tal y no sólo de su patología. De ahí el interés por terapéuticas tradicionales y remedios más suaves cuyo objetivo no es tanto destruir un agente patógeno como devolver al cuerpo humano su capacidad de resistencia frente a ese agente. Realmente apoyar al enfermo no sólo significa buscar la esencia que más puede ayudarle sino transmitirle lo que esa esencia le aporta y lo que significa en su comportamiento, por tanto lo que debe cambiar en él.

Veamos un ejemplo, una persona que tiene mucho orgullo y eso le ha provocado a lo largo de su vida muchos conflictos tanto en sus relaciones personales como profesionales. Ella tiene verdadera conciencia de ello (a menudo no es probable que sea así) y pone todo su empeño en reprimir su orgullo con lo que mantiene una lucha interna muy fuerte que le supone un buen desgaste de energía, y cuando tiene el más pequeño despiste y baja la guardia sale su orgullo y como gato enjaulado con más furia que nunca arrambla con lo que pilla y al que atrapa enfrente le deja servido. Con lo cual el dueño del orgullo queda hecho polvo y lleno de culpabilidad, así sufre una y otra vez a causa de su defecto. Si en vez de luchar con él sembrará la semilla de la humildad, cuidándola con amor, regándola, abonándola y permitiendo que creciera en su interior es muy probable que su orgullo no tuviera nada que hacer frente a su humildad. Esto es lo que hacen las esencias, aportarnos las virtudes necesarias para corregir nuestros defectos. Esencias que podrían ser útiles a esta persona serían Water Violet si se siente superior y su orgullo le encierra en sí mismo y le aleja de los demás aislándole, Rock Water si pretende ser un ejemplo para los demás, Beech si quiere enseñar a los demás como comportarse, Vine si se ve por encima de los demás e intenta imponerles su autoridad, etc.

Las esencias nos ayudan a recuperar la salud en todos los ámbitos. A menudo con sólo comprender su energía, activamos el poder de sanación de nuestro cuerpo, dado que traemos a nuestra conciencia lo que es necesario para nuestro equilibrio y al comprender el problema empezamos a andar hacia la solución.

Pondremos otro ejemplo, ¿quién de nosotros no ha tenido momentos de duda e incertidumbre? ¿Por qué puede ser que nos cueste tanto tomar una decisión? Siempre que hacemos una elección estamos diciendo si a algo y no a lo otro ¿y si luego descubrimos que nos hemos equivocado? No es fácil tener la seguridad de acertar ¿cómo pueden ayudarnos las esencias? Cerato si hay duda porque tenemos dificultad en contactar con nuestra voz interna, podría ser adecuada, Scleranthus si estamos entre dos opciones y las dos nos son válidas, Wild oat si puede ser trascendental para nosotros esta elección, Hornbean si dudamos de nuestras capacidades a la hora de elegir, Centaury si sometemos nuestra autoridad a la de otros, etc.

Test de percepción

Este test puede ser de utilidad para las personas que quieran apoyarse con su propia preparación de esencias, aunque siempre lo mejor es acudir a un terapeuta floral que con su conocimiento puede indicarnos lo que puede ser más adecuado.

Pensando en la situación que quieres mejorar siente tu cuerpo y toma conciencia de que parte está más tensa. Ahora piensa en una situación del pasado en la que realmente fuiste feliz y pon conciencia en esta parte, comprueba cómo está de relajada, puedes experimentar con diversas experiencias para ir aumentando la percepción.

Bien, ha llegado el momento de trabajar, vuelve a conectar con la situación y la tensión que crea en esta parte de tu cuerpo, ahora ves tomando las esencias en tu mano y siente si esta tensión afloja y se relaja o si por el contrario se mantiene. Puedes descubrir como tu cuerpo te dice de forma muy clara las esencias que te equilibran.

Proceso del test de percepción:

Práctica:

  • Concédete unos momentos en un lugar donde te sientas protegido. Intenta relajarte y sentirte cómodo.
  • Piensa en el problema o en la situación que quieres mejorar. ¿En qué parte del cuerpo sientes malestar, molestias o tensión? Intenta precisar la zona y el tipo de sensación.
  • ¿Qué es lo que precisas para resolver esa situación? Piensa ahora en una situación del pasado en la que fuiste feliz y en la que tenías eso que precias ahora para resolver el problema.
  • Vuelve ahora a sentir la zona con tensión. Al centrarte en la situación del punto anterior ¿varia o cambia la sensación de alguna forma? Si es así, ¿cómo es ahora? ¿Es más o menos agradable?

Test de esencias:

  • Repite los puntos 1 y 2 de la práctica anterior.
  • Pon en tu mano o en contacto con algún lugar de tu cuerpo que sientas especialmente sensible, un frasco de la Flor de Bach que crees que puede ayudarte.
  • Concédete unos segundos y vuelve a sentir la zona con tensión. ¿Varia o cambia la sensación de alguna forma? Si es así, ¿cómo es ahora? ¿Es más o menos agradable? ¿Crees que ahora te sientes físicamente más cómodo? Si la respuesta es , la vibración de esa esencia te está ayudando a estar equilibrado; sin tensiones adicionales en esa situación y tu cuerpo lo manifiesta relajando las tensiones físicas generadas por tu propio estrés en esa situación. Si la respuesta es No, prueba con otra esencia. 

Equilibración alternativa

El poder de nuestra mente es extraordinario para crear aquello que verdaderamente queremos. Ahora que ya tenemos la información que nos han aportado las esencias, encuentra un lugar cálido y solitario donde no tengas interrupciones ni ruidos que te saquen de esta práctica. Puedes quemar una varita de incienso si te apetece. Ponte en una posición cómoda y cierra los ojos. Deja pasar por delante de ti durante unos minutos tus pensamientos hasta que se calmen. Observa tu respiración, céntrate en ella y visualiza que en cada inspiración penetra en ti la paz que emana del Universo y la virtud que has tomado conciencia que necesitas, como un torrente sin fin y en la expiración sale de ti todo lo que no deseas tener dentro, siente como este defecto que deseas eliminar se evapora. Esto hace que cada vez estés más sosegado e interiorizado.

En este momento si te es fácil visualizar deja venir la imagen de una planta llena de capullos, centra tu pensamiento en ella. Pon tu intención en entrar en el más diminuto de los capullos y siente que eres ese capullo, bucea en él. ¿Es de una rosa, un lirio, un clavel, una madreselva, una violeta…? ¿Cuál es su color? Llénate de la luz de su color, huele su perfume, siéntete vivo en él.

Ahora siente tu fuerza y crece, haz que el capullo se desarrolle y que se abra una bella flor a la que la niebla traviesa esconde de las primeras miradas, el rocío la baña en el amanecer, al soplar el viento la acaricia con un armonioso saludo, el sol le envuelve con su calor, la brisa dispersa las pequeñas motas de polvo mientras la balancea. Luce con todo tu esplendor y belleza embriagadora, siente que energía tienes, identifícate con ella.

En su ir y venir, la Vida, en ese oleaje incesante empieza a marchitar la flor y caen las hojas marchitas una a una, en el suelo, abonarán la tierra hasta desaparecer por completo. Todo tiene un sentido en la naturaleza. Cuando ya has cumplido tu propósito en esta existencia tu Esencia vuelve a la fuente de Amor de donde vino con un aprendizaje realizado.

Recuerda que lo mejor que puedes hacer por ti es vivir cada día de tu vida como si fuera el último, no dejes nada pendiente porque puedes dejarlo sin resolver demasiado tiempo y con ello influenciar todo lo que estás viviendo mientras tanto. Tomar conciencia de nuestra temporalidad nos ayuda a vivir siendo más auténticos, poniendo nuestros valores en lo adecuado. DISFRUTA DE TU VIDA EN CADA MOMENTO.

“Morir es simplemente cambiar de domicilio para ir a una casa más hermosa”
Dra. Kübler Ross

Es en el momento de la muerte cuando se pone de manifiesto nuestra verdadera Esencia, realmente nos quedamos a solas con ella, es todo lo que tenemos, vinimos solos a este mundo y solos nos vamos.

Debido a nuestras experiencias personales creemos importante mantener en nuestra conciencia el recuerdo de que la muerte puede sobrevenir en cualquier momento. No como una amenaza que atemoriza sino como una experiencia de vida que nos transforma. En nuestra educación hemos recibido una idea errónea de la muerte como si estuviera rodeada de sufrimiento y anulación, cuando en realidad es un nacimiento a un nuevo estado.

Frecuentemente las personas que han retornado en experiencias de muerte sienten nostalgia de esta luz, vuelven con los valores de la vida absolutamente cambiados, su prioridad está en el amor y en el conocimiento, en el despertar de la conciencia y el transmitirlo. Los estados de conciencia después de la muerte y el sentido que tiene hablar de ellos es porque así podemos abrirnos a ello a través de las experiencias transmitidas por los que las han vivido; esto puede ayudarnos a liberar el miedo a la muerte, lo cual nos puede hacer más fácil acompañar a morir a otros seres humanos y a esperar nuestro momento sin angustia. Quizás la conclusión sería: “Vive el presente como si cada día fuera el último, con amor y con conciencia”.

Francesca Simeón y Juan Carlos Monge
Co-autores del libro La esencia de las esencias
Vida kinesiología
www.vidakine.com