Fertilidad natural

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En estos tiempos que esta en vanguardia todo lo «natural», ¿qué puede significar fertilidad natural?

La respuesta es muy sencilla, pues esa fertilidad tal y como la organiza la Naturaleza, es decir esa fertilidad contemplada desde el seno de la biología.

Si nos interesásemos por conocer la fisiología de nuestra fertilidad, para familiarizarnos con ella, y para desde ahí saber como respetarla, como cuidarla y favorecerla.

Conociendo esos ingredientes de la ecuación de la biología de la fertilidad, que intervienen en la concepción de una vida.

Factores esenciales como la alimentación saludable y optima para la fertilidad, la depuración del organismo, la sexualidad fértil, el equilibrio emocional y mental positivos, la actividad física adecuada, el peso corporal equilibrado, la luz natural y el contacto frecuente con la naturaleza.

Sí conociéramos estos factores, en vez de apresurarnos a elegir un tratamiento de reproducción asistida, de medicalizarnos, muchas veces cuando aún no se ha intentado, ni se ha dado la oportunidad a que ocurra un embarazo espontáneo, ya que el deseo de ser madre y padre nos hace impacientemente querer el embarazo y querer tenerlo ya.

Si realmente respetásemos y favoreciésemos nuestra fisiología de la fertilidad, entonces sí, vendría tan deseado embarazo.

La fertilidad es una cualidad natural, que representa y significa el estado óptimo de salud global.

Hoy, nuestra fertilidad igual que nuestra salud, esta condicionada por nuestro estilo de vida, por ello, los actuales problemas crecientes de fertilidad son un reflejo de nuestro estilo de vida.

Y es que, la vida moderna va acompañada de factores que tienen un elevado grado de influencia negativa sobre la fertilidad humana, decreciente en los últimos años, especialmente entre los varones.

En los países desarrollados, la esterilidad idiopática, de causas desconocidas ha ido aumentando consecuencia de factores ambientales y del estilo de vida.

Esta reducción de nuestra fertilidad actual, nos puede estar diciendo, que en nuestro estilo de vida, muchas cosas deben cambiar.

Así, es interesante, que sea el deseo de ser madres y padres, lo que nos mueva a plantearnos nuestra forma de vida y nos lleve a elegir una forma más consciente de vida, más saludable, más ecológica, más relajada y más en sintonía con nuestra naturaleza.

Veamos algunos de los factores más importantes de nuestro estilo de vida, que están condicionando nuestra fertilidad.

La contaminación ambiental por sustancias químicas derivadas de la industria, las radiaciones, los materiales de construcción, los cosméticos, los agroquímicos, etc.

Son factores que van contaminando el aire, el agua y los alimentos, provocando una reducción de la fertilidad.

La alimentación industrial actual, que se caracteriza por déficits en nutrientes vitales para mantener las funciones fisiológicas, entre ellas la fertilidad.

Y también caracterizada por productos alimenticios industriales, procesados procedentes de la industria agroalimentaria, cargados de tóxicos químicos, como los agroquímicos: pesticidas y herbicidas, aditivos: conservantes y colorantes, que también afectan a nuestra fertilidad.

Hay que añadir, el consumo de otras sustancias como el alcohol, el café y el tabaco, que también dañan nuestra fertilidad.

Todos estos tóxicos químicos, se almacenan en nuestro organismo, por ello, es importantísimo favorecer la depuración del organismo, para favorecer la fertilidad.

Otros factores importantes que influyen en nuestra fertilidad son los desequilibrios hormonales, enfermedades de nuestros órganos sexuales, fármacos utilizados para otras enfermedades, los empastes dentales, métodos anticonceptivos como la píldora, las dietas de adelgazamiento, así como el estrés o estados emocionales negativos, importantes factores que dañan nuestra fertilidad.

La nutrición para la fertilidad

La medicina vanguardista en fertilidad manifiesta que el aporte de nutrientes vitales para la fertilidad, a través de la alimentación saludable para la fertilidad, junto con el equilibrio psíquico-emocional son esenciales para lograr un embarazo.

Ya que los nutrientes vitales que nos ofrecen los alimentos intervienen en todas las funciones orgánicas y también, en la bioquímica de la fertilidad.

Así la fertilidad, como todos los procesos fisiológicos de nuestro organismo y la nutrición están estrechamente relacionadas.

Hoy la vanguardia de las investigaciones científico médicas confirman la gran evidencia: la íntima relación entre salud y alimentación.

Para que la fertilidad humana funcione de forma adecuada son necesarias concentraciones óptimas de nutrientes esenciales favorecedores de la sexualidad y la fertilidad.

Las glándulas endocrinas como la hipófisis y la tiroides, los ovarios y los testículos, controlan las funciones sexuales.

Para que estos órganos funcionen correctamente y segreguen hormonas necesitan unos determinados nutrientes vitales, como vitaminas y minerales.

La nutrición saludable también mejora la calidad de los gametos: óvulos y espermatozoides, la calidad del material genético que contienen y la salud de los órganos y tejidos reproductivos.

También esta alimentación saludable neutraliza los daños producidos por tóxicos químicos de nuestro estilo de vida, que dañan la calidad de los óvulos o espermatozoides y que favorecen los desequilibrios de nuestros órganos reproductores.

Recomendaciones nutricionales para optimizar nuestra fertilidad

Elegir una alimentación sana y equilibrada, rica en nutrientes esenciales, basada en alimentos naturales, sin procesar y preferiblemente de agricultura y ganadería ecológica.

Veamos algunos nutrientes y sus implicaciones en nuestra fertilidad.

Para el correcto funcionamiento de nuestra hipófisis, encargada de orquestar toda la sinfonía hormonal, como la maduración de un óvulo o la producción de esperma, se precisa de vitaminas del complejo B presente en los cereales integrales.

En la producción de progesterona, hormona que mantiene el embarazo es esencial el betacaroteno presente en zanahorias, calabaza, melón o mango.

En la producción de testosterona hormona de la líbido y de producción espermática es esencial el zinc presente en las pipas de calabaza.

Para producir hormonas tiroideas por nuestra tiroides, esencial en la fertilidad, se precisa la presencia de yodo cuya fuente más saludable son las algas marinas.

Los ácidos grasos esenciales son imprescindibles en la síntesis hormonal, los encontramos en los frutos oleaginosos, como las almendras y el aguacate.

Para optimizar nuestra fertilidad es esencial el aporte de antioxidantes, su mayor beneficio es neutralizar los radicales libres y los tóxicos químicos contaminantes, combatir sus efectos nocivos y limitar el daño que estos hacen a nuestra fertilidad.

Mejoran la calidad ovocitaria y espermática, la salud de los órganos reproductores y el equilibrio hormonal.

La mayoría son constituyentes naturales de las plantas, los encontrarás en frutas, verduras y hortalizas.

Los antioxidantes vitamínicos más importantes son el betacaroteno de las zanahorias, la vitamina C de la naranja y vitamina E de las nueces.

Debido a las condiciones de nuestro estilo de vida, en la actualidad es esencial realizar un plan preconcepcional y adoptar una vida saludable para favorecer un óptimo estado de salud global y una adecuada fertilidad.

Nuestros hijos son grandes maestros y la preparación para su concepción es un momento privilegiado para mejorar o aprender como favorecer nuestra salud y nuestro bienestar.

Virginia Ruipérez González
Medicina Naturista, Especializada en fertilidad y maternidad. Escritora del libro «Fertilidad Natural» y creadora del método naturista de fertilidad natural.
www.shantivir.orgwww.fertilidadnatural.org
virginia@shantivir.org