Liberándote de creencias limitantes

146

Hay muchas creencias limitantes que originan que no se viva con mayor plenitud el hermoso regalo de la vida y la oportunidad de experimentar que se nos ha dado. Profundicemos en algunas de estas creencias que hacen vivir con miedo, culpa, juicios y que impiden que la naturalidad que se lleva dentro se manifieste.

Os invito a que si percibís sentido en estas palabras, ejercitéis estos cambios para así interiorizar la consciencia que conlleva liberarse de tan limitantes creencias.

Creer que tienes problemas. Cuando alguien manifiesta que tiene problemas, habitualmente se origina la figura de víctima de las circunstancias, y por ello añade sufrimiento, dejando de percibir con claridad cómo actuar. Todo son circunstancias, no hay problemas. No puedes resolver un problema porque estos no existen. Catalogas una circunstancia como un problema, porque la mente no le gusta y cree saber qué es lo mejor, pero lo que vives es una oportunidad de contemplación, de “crecimiento”, de trasmutar, de trascender. Cambiada esa palabra de tu esquema mental, para así interiorizar esta verdad, conlleva a que tu perspectiva y percepción de la vida cambie. Caminas más ligero, sabiéndote poseedor/a de la oportunidad de contemplar y contemplarte con mayor profundidad, con la posibilidad de trasmutar, trascender, conscienciarte.

La culpa. Vivir con culpa es un pesado lastre, libérate de ella al ser consciente que esta se origina por una inconsciente percepción de ti mismo, de las personas y de la vida. No culpes a nadie de lo que acontece en tu interior, si surge en ti es que está en ti, indistintamente del detonante. Lo que está, surge porque pide ser contemplado para ser trasmutado o transcendido, todo es una oportunidad de contemplación y aceptación. No te culpes por el pasado, sé consiente qué trasmitió, qué puso de manifiesto, cómo actuaste, pero no te quedes aferrado a él. Dejó su mensaje y se fue, ya no existe.

Cada persona actúa acorde a la Consciencia que experimenta o a la inconsciencia que le domina, por lo que siendo consciente de ello, nace verdadera comprensión y aceptación, tanto hacia los demás como hacia ti mismo, y hacia la forma en la que ha surgido comunicarse, estar, vivir, percibir. Ni un instante te define o define a alguien, ni tan siquiera una etapa de tu vida define lo que en Esencia Eres. Interioriza, aprende, transforma… vive con la libertad de no cargar con el peso innecesario de la culpa. Perdona y perdónate, y sigue adelante.

El miedo. Ya conocéis el miedo ¿verdad? El miedo paraliza, impide mostrarse tal y como uno se siente y quiere. El miedo a ser juzgado. El miedo a iniciar una nueva etapa, a experimentar un nuevo comienzo, un cambio consciente en tu camino, en tu percepción, en tu compartir, en tu fluir. El miedo a vivir. El miedo a la muerte. El miedo a ser.

Ahora, tras este breve repaso, surge preguntar ¿Siendo conscientes de esto, tiene sentido seguir alimentándolo? ¿Tiene sentido vivir paralizado por el miedo a lo que puede pasar? ¿Tiene sentido permanecer inmóvil por el miedo al futuro? ¿Tiene sentido estar en la zona de confort por miedo a experimentar, a vivir, a aventurarse, a mirar nuevos horizontes, a aprovechar las oportunidades que surgen en tu camino? ¿Tiene sentido estar con miedo a la muerte, si consideras que no hay nada más que esta vida? Aprovecha y vive. ¿Tiene sentido estar con miedo a la muerte, si consideras que eres más que un cuerpo y que sí hay más tras esta vida?

Aprovecha y vive. Indaga qué te aporta el miedo, si tiene sentido seguir alimentándolo, si en verdad estás obligado a obedecerlo ciegamente sin cuestionar su origen y su veracidad. El miedo, en verdad, es algo ajeno a ti, lo acoges porque cuando este aparece, crees que nace de ti, pero es un añadido que se acopla a tu percepción porque le permites que así lo haga. El miedo tiene una determinada vibración, pero si permaneces con una vibración en la que el miedo no tiene cabida, este desaparece, se trasmuta; y si visita, al contemplarlo, puedes transformarlo desde la aceptación de lo que te está trasmitiendo, pero ya sin identificación con él y sin la necesidad de obedecerlo.

En la simbólica mochila que cada uno carga, hay determinadas piedras (creencias limitantes, sensaciones limitadoras, etc.) que hacen que el camino de la vida se recorra con ese peso. Pero puedes ir aligerando la carga, puedes ir cogiendo esas piedras y dejarlas fuera de esa mochila. Sé consciente qué piedras llevas para así ir liberándote con naturalidad, aceptando tu ritmo, el cual siempre es perfecto porque te permite experimentar y contemplar y trasmutar.

La naturalidad de los acontecimientos, de la vida, del fluir, del existir, del estar, del ser, de la Esencia, te va a llevar a ir aligerando el equipaje. Nada has de temer, confía y entrégate al vaciarte, al vaciar la mochila, al dejar ir creencias, culpas, miedos y otro tipos de inconsciencias que van dejándote de ser necesarias porque eres consciente de que puedes caminar con mayor profundidad y claridad, acorde a Ser y sin su peso.

Nunc
www.nuncfluireltodo.com

Autor del libro: Viaje a la Divinidad, publicado por Natural Ediciones. http://naturalediciones.com/producto/viaje-la-divinidad/