Mensajes de consciencia del Camino de Santiago

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Hola a tod@s, me llamo Nunc. Os voy a contar parte de “mi historia” en relación al Camino de Santiago, el cual fue realizado en dos ocasiones. La primera vez en noviembre del año 2004; la segunda vez en octubre del año 2005. En esta segunda ocasión, fue realizado tanto en silencio como sin dinero, lo que conllevó a la experiencia compartida en el libro “Viaje a la Divinidad” y que en estas palabras se resume en parte.

El silencio es un comunicador muy potente y colabora a integrar los mensajes de consciencia por el que toda circunstancia externa y experiencia interna están envueltas, aunque obviamente tiene que ir acompañado de silencio interno, pero el silencio exterior también colabora.

El Camino de Santiago es un camino que ha sido recorrido por millones de personas, y que en la actualidad, cada año, es recorrido por miles de personas. Hay personas que lo realizan por religiosidad; otras por espiritualidad; otras por gastronomía; otras por deporte; otras por una promesa; otras por superación; y otras por… cada persona puede tener sus razones. Es un camino de alta vibración; y como es comprensible, hay zonas en las que la alta vibración es más perceptible. Se recorren senderos entre hermosos bosques, y también se pasa por varias ciudades.

El Camino que recorrí en las dos ocasiones, fue el llamado Camino Francés. La primera vez inicié el Camino desde Roncesvalles. La segunda vez el Camino lo inicié desde Pamplona. En ambas ocasiones caminé alrededor de 30 días, pasando por Santiago de Compostela pero siguiendo hasta Finisterre. Aparte del Camino Francés, hay otros Caminos, cuyo inicio es distinto, pero el final siempre es Santiago, con la opción de seguir el Camino 3 ó 4 días más hasta llegar a Finisterre o Muxía. Hay personas que inician el Camino desde distintos países de Europa, como Alemania o Francia; y también desde distintos lugares de España, como Andalucía, la llamada Vía de la Plata. Según algunos mapas, el Camino Francés consta de una distancia de aproximadamente unos 790 km. Y quien se anime a continuar desde Santiago hasta Finisterre, recorrerá alrededor de 90 km más.

Aun siendo cierto que el Camino se ha ido comercializando y que se puede ver la parte de negocio que se ha creado, y aparte de albergues de distintas clases también hay hostales y hoteles en muchos lugares, los cuales también cumplen su función y también son relevantes para quienes su motivación es turística, el Camino es un camino que en sí mismo, tiene una vibración profunda y elevada.

Comparto parte del peregrinaje por el Camino de Santiago, algunos mensajes interiorizados y parte de la experiencia que conllevó tan profundo caminar. En el libro Viaje a la Divinidad se cuentan con más detalles. El Camino de Santiago es una breve etapa del Camino de la Vida. Y todo Camino de la Vida, está envuelto por el Camino de la Existencia.

Algunos mensajes del Camino de Santiago

El Camino se inicia con una mochila que cada uno lleva a su espalda, y cada uno carga con ese peso, es su responsabilidad. Nadie más puede cargar con el peso con el que cada uno carga. A este respecto, el mensaje trasmitido en estas líneas fue interiorizado con la siguiente vivencia. Estando en un albergue, tras desayunar, los encargados del mismo ofrecían a los peregrinos la posibilidad de realizar la siguiente etapa sin llevar la mochila, acercándola ellos en furgoneta al siguiente albergue, el cual se encontraba a unos 30 km más adelante. Esa etapa, además, era físicamente dura, ya que se recorría por montañas. Muchos peregrinos aceptaban esa posibilidad y se les podía ver sin cargar mochila alguna; pero en mí caso (en verdad ya no hay identificación con aquel muchacho que realizó el Camino, porque como el subtitulo del libro indica, se experimentó la “muerte en vida”, o sea, dejó de haber identificación con un yo al que alimentar; y por eso, en el libro se puede leer: “El verdadero viaje comienza cuando uno se trasciende, cuando no hay un yo con el que identificarse y al que alimentar, es cuando entonces, se fluye con la vida”, pero usando este convencionalismo para facilitar el compartir, prosigo), percibí que era cada uno quien tiene que cargar con la mochila que lleva, por lo que desestimé aquella posibilidad y cargué con aquella mochila, interiorizando que cada uno es responsable del peso que lleva en su mochila. Además, como en ciertas etapas de caminar conscientemente, la parte simbólica cobra una nueva dimensión y conlleva mensajes a interiorizar, fui perdiendo “prendas de ropa” con las que la mochila estaba cargada, así que la mochila fue aligerándose. En el libro hay un cuento que se titula “Isla Armonía”, en el que se ilustra este ejemplo de forma simbólica.

Estando envuelto por la etapa de interiorizar todos aquellos mensajes que iban siendo escritos y experimentándose, surgieron unas palabras que cobraron sentido y se trasformaron en experiencia: “Si vives con Amor y Paz, de verdad te digo, que nada te faltará”. Como anécdota, en algunos eventos que comparto de forma presencial o en presentaciones del libro, suelo contar que la vez que hice el Camino sin dinero, pasé menos hambre que la primera vez que lo hice con dinero. Permanecí con Amor y Paz, y nada faltó, porque la Existencia provee. Pero nada de lo que hablo es para intentar convencer; y como se puede leer en el libro, aquello en lo que percibáis Verdad, sentido y profundidad, va a querer manifestarse; y lo importante siempre es la experiencia. Mi invitación es a que experimentéis por vosotros mismos, de forma directa, liberándoos de tan innecesarias cargas, para así fluir con la libertad que lleva deshacerse de los pesos adquiridos por limitadas percepciones y creencias.

Otro mensaje del Camino, fue tomar consciencia que “aquello” por lo que está envuelto el Camino y que podía percibir, era practicable en el camino de la vida. El ejemplo que viví de compañerismo y la experiencia de adaptación, aceptación, Amor, alegría, paz y muchos más, es viable llevarlo a la práctica; pero como el Camino indicó en su momento, es importante aceptar el ritmo de cada uno, tanto el propio como el de los demás compañeros del camino de la vida. También se vio manifestado, que cambiar el ritmo para el que estás preparado, ya sea ralentizándolo o forzándolo, trae consecuencias.

El Camino está para ser caminado, paso a paso, sin expectativas, porque depende lo que sientas, un día puedes recorrer más o menos distancia. Hay caminantes, compañeros del camino, con los que coincides un minuto durante todo el camino, algunos con los que te paras a hablar y otros con los que tras un saludo gestual, el camino prosigue y no vuelves a coincidir. Pero también hay compañeros con los que caminas varias etapas, con algunos una, con otros dos y con otros, gran parte del camino. Todas las personas aportan algo, tienen algo que decir y experiencias que compartir y con las que enriquecerse. En el Camino tomas consciencia que el camino de la vida es individual, es decir, aunque lo compartes directa e indirectamente con muchas personas, la experiencia es intrínsecamente individual.

El Camino de Santiago (y en consecuencia, si percibes Verdad, también el camino de la vida), el sentido es caminarlo, recorrerlo, sentirlo, experimentarlo; pero ni el objetivo ni llegar al final del Camino es lo realmente importante. Se experimenta la indivisibilidad que a todo envuelve, ya no hay principio ni final, todo es camino, todo Es.

En el Camino encontrarás a personas que colaboraran de forma directa contigo. A veces ayudarás y otras serás ayudado, aprendiendo a dar y a recibir, las dos cosas son importantes, por lo que con consciencia aceptas que en un momento determinado surja una u otra cosa, las cuales además, están unidas. Todo es colaboración constante.

El Camino te hace darte cuenta, si estás preparado para ver, que hay cosas que considerabas imprescindibles que en verdad, no lo son. Puedes llegar a darte cuenta, que esa simbólica mochila con la que cargas, está llena de cosas que en verdad no necesitas, y que además, añaden un peso innecesario y que te hacen caminar con menos ligereza.

Uno de los mensajes interesantes que se dio en la realización del Camino fue que: “Tan importante es lo que sientes como lo que no sientes”, porque no sientes necesidad de nada más que caminar, sin pensar en nada material, sin querer o codiciar algo, solo existe el Camino y la oportunidad de caminarlo, viviendo el presente, estando presente. Al levantarte, la única idea es caminar, sin buscar ni necesitar nada más. Tan solo con eso, ya te sientes completo. Y eso, es libertad. Sencilla pero profundamente, vivir, sentir, caminar, experimentar, con presencia, con alegría, con aceptación del momento. Si un día surge realizar una etapa más corta, así se hace. Y cuando hay un impulso natural que te invita a caminar más, así lo haces.

Aceptar que como cuerpo y mente hay limitaciones, lo cual, abre una nueva perspectiva y un estado consciencial de mayor profundidad. Si un día del Camino estás cansado y has de caminar menos kilómetros, lo aceptas. No te crees mejor que aquellos que caminan menos o peor que aquellos que caminan más, porque interiorizas que cada uno experimenta y conoce lo que así ha de ser. Así que la parte egoica que realiza comparativas puede incluso llegar a desaparecer. Y si surgen, sabes que son desde una perspectiva analítica, y por lo tanto, limitada.

Aprendí que hay muchas formas de conectar con la gente, de comunicarse verdadera, profunda y sinceramente con las personas. Además de la palabra, conecté con miradas, abrazos y a través de la presencia. Por supuesto, también, el silencio comunica.

Como la motivación para realizar el Camino fue sencilla pero profundamente percibir sentido en realizarlo, al estar centrado en ello, en lo que se iba experimentando, en lo que se iba viviendo, sintiendo el Camino, daba igual el aspecto físico y la opinión de los demás, sabiendo que tan solo se ha de caminar sin preocupaciones y que aunque pueda haber alguna etapa dura (desde el análisis), se acaba por llegar al destino y conociendo y experimentando lo que así ha de ser, enriqueciéndose con todo lo que acontece.

“La tranquilidad del camino y el silencio de sus senderos, pude sentir en mi interior, sentado en una piedra”

“Sentí como la energía de los árboles se fundía con la mía y éramos una sola cosa”

Algunas experiencias en el Camino de Santiago

En el Camino de Santiago se experimentó el “Viaje a la Divinidad”, por ello el primer título firmando como Nunc se titula así. El libro tiene el título que tiene porque está escrito desde la experiencia, y además, también como invitación para que el lector realice su propio Viaje, porque al estar dotado de energía y escrito desde la experiencia, la lectura del libro va a promover y colaborar en que en el lector se despierte y reluzca la parte consciente que reconoce el mensaje por el que el libro está envuelto, para ello también aflorará la inconsciencia para que así sea transformada. Y como el subtitulo de libro indica, se experimentó la “muerte en vida”, por ello ese libro y los posteriores, fueron firmados como Nunc, porque dejó de haber identificación con el nombre de la forma física y con esa parte egoica que se creía existente; en verdad, en un profundo sentido, no hay caminante.

En el Camino de Santiago, como se cuenta en mencionado libro, se experimentó el contacto con la Energía del Amor, con la Energía de la Paz y con la Consciencia de El Todo y La Nada. Se realizaron viajes astrales, se despertó la capacidad de percibir la energía y contemplar el interior de las personas y mucho más.

El primer Camino fue mayormente realizado utilizando el siguiente mantra: “¿Qué es el Amor? Es lo que Somos, de donde provenimos, y a donde regresaremos.”

En el segundo Camino el mantra utilizado fue: Soy Amor. Soy Paz. Soy Luz…

La realización del Camino, la primera vez, colaboró en profundizar en la Energía del Amor y atisbar y en cierto grado interiorizar, la Energía de la Paz. Desde la niñez siempre ha habido contacto con la Energía del Amor, siempre ha habido un sentimiento de Amor muy profundo, aunque debido a apegos de la forma física, no había una interiorización ni un entendimiento interior de esta Energía tan profunda.

La realización del Camino por segunda vez, colaboró en profundizar e integrar la Energía de la Paz y atisbar y en cierto grado interiorizar, la Consciencia de El Todo y La Nada. Esta Consciencia, después del Camino, tras una época de vida contemplativa, fue experimentada en su totalidad e integrada.

Sentir la sublimidad que conlleva la Energía del Amor, para la forma física es desbordante. Al no estar preparada para tan potente Energía, al menos inicialmente, hasta que la forma va limpiándose de inconsciencias (sentimientos de baja vibración y distintos tipos de creencias, apegos, dogmas, etc = peso innecesario de la mochila) está desconcertada por sentir algo tan potente y considerarlo ajeno a sí, que está expectante, alucinada, y su forma de actuar está influenciada por tan sublime experiencia pero también por la incomprensión que la mente origina en un intento de entendimiento. Ahí se pueden dar, como se explica en el libro, distintas estrategias mentales y formas de actuar envueltas por esa energía. Se siente el Amor de tal forma, que te sientes unido a todas las personas, al mundo e incluso a todo lo manifestado. Por ejemplificar estas palabras, cuando realizando el Camino vi un árbol partido en dos, sentí que era “yo” el que estaba ahí partido.

Con el contacto con la Energía de la Paz, se siente una gran profundidad, interiorizando y fluyendo con la experiencia de que: Todo está bien. Ahí, uno es consciente de que todo nace de él, que lo externo no interfiere en tu estado interno porque le das el valor real que tiene. Eres consciente que la Alegría, la Aceptación y estados conscienciales profundos y armoniosos, nacen internamente y no están condicionados por las circunstancias externas. Al inicio, de igual forma que pasaba con la Energía del Amor, hasta que esta se integra, hay un yo, una forma física e identificación con un ego que siente algo elevado, por lo que también se producen distintas estrategias mentales, del ego, y formas de actuar influenciadas por el ego. Aunque sea ego espiritual, sigue habiendo dominio de un ego que se puede llegar a creer más elevado que los demás, un maestro o historias que se pueden transformar en creencias que impiden estar preparado para llegar a experimentar la Consciencia de El Todo y La Nada. En el libro “Viaje a la Divinidad – Muerte en vida”, se explica todo para que así se sienta la Verdad que te hace libre y colaborar con ello en la auténtica experiencia de liberación.

La siguiente experiencia que nace ser compartida, es sobre un viaje astral. En el libro se cuentan varios viajes astrales y los mensajes que estos trasmitieron. En este viaje astral que ahora es compartido, se dio estando físicamente caminando. (Los viajes astrales también pueden darse en momentos meditativos y también físicamente dormido. Todas las personas tienen viajes astrales, aunque no sean conscientes de haberlos tenido). Este viaje astral en concreto, fue cuando el Camino se realizó en silencio. Este viaje astral surgió cuando la Energía del Amor estaba totalmente integrada, la Energía de la Paz asentada y en consecuencia, abierto el contacto con la Consciencia de El Todo. Estando físicamente caminando, me elevé y pude contemplar cómo la forma física caminaba, pero estaba por encima de ella, aunque consciente de todo. En algún momento dejé de estar a unos metros de distancia, y aparecí y me visualicé en el Universo. Era una energía gigante, grandiosa, que envolvía al planeta Tierra, dándole Energía, Amor y abrazándolo. Algunas experiencias no pueden ser explicadas con palabras ni entendidas desde la mente, pero esta experiencia contiene su vibración y su mensaje. Estoy y Soy para trasmitir.

Nunc
www.nuncfluireltodo.com

Autor del libro: Viaje a la Divinidad, publicado por Natural Ediciones. http://naturalediciones.com/producto/viaje-la-divinidad/