Terapia de Regresión a Vidas Pasadas

349

Hablar de la mágica experiencia de la Terapia de regresión es hablar de la alquimia interior, de las nuevas expectativas, de grandes y positivas transformaciones.

Para conjugar el tiempo presente, debemos, antes que nada, aceptar que existe un pasado que vive a nuestro lado, y evoluciona simultaneamente con nuestro futuro.

La técnica que se utiliza en la terapia de regresión consta en buscar que la persona se relaje y entre en un estado de hipnósis leve, que lleva al paciente a liberar los recuerdos almacenados en su subconsciente. Asi se logra realizar una reprogramación y eliminar los bloqueos que existan a nivel emocional.

No hay posibilidad de que ambicionemos un próspero “mañana”, si ignoramos la sobrecarga que ya traemos en el subconsciente, desde antes de nacer.

Lo primero es observar cuál ha sido nuestro punto de inicio, cómo llegamos a esta vida, el momento del parto. Problemas en la gestación, partos inducidos, bebés que nacen mucho antes o después de la fecha marcada, ya nos está hablando de cuál es el vínculo que tenemos con nuestras vida pasada. Cuando existen algunas de las características mencionadas anteriormente podemos afirmar que los lazos con esa “otra vida” son muy estrechos.

Pasando esta etapa, vamos a detenernos en los detalles de la primera infancia, como por ejemplo el hábito que tienen algunos niños de hablar solos, los amigos invisibles, personajes que tienen vida, tienen nombre, y provocan nostalgia, como si el tiempo no hubiese pasado.

También, otros usan algun “trapito”, un retazo de tela, al que se apegan, a través de algún aroma particular de este objeto que hace de eslabón con los recuerdos del pasado.

Luego apelamos a la fase intermedia, la de la adolescencia, que delante de los “no” de la vida, se vuelve famosa por su rebeldía.

Finalmente entramos en lo que sería la vida adulta, después de los 22 años. Es en esta fase, que en la mayoría de los casos, comenzamos a buscar nuestras respuestas.

Generalmente estas preguntas estan direccionadas al futuro, apuntamos hacia adelante, cómo debemos proceder para conquistar esta o aquella calidad de vida.

Levantamos grandes cimientos, hacemos hincapié en construir bases sólidas, acumulando valores, pertenencias, en los que creemos como única realidad.

Cuando al final, descubrimos que nada de eso tiene sentido, porque nuestro interior se encuentra frágil, descontento y continúa la busqueda de respuestas, nuestra alma inquieta se pierde en el medio del camino impidiendo que alcancemos nuestro anhelado vuelo.

Aquí es que nos damos cuenta de que ha llegado el momento de actuar verdaderamente. Silenciar nuestros corazones, calmar nuestras mentes cansadas e ir al encuentro del punto de partida. Las memorias de nuestras vidas pasadas. Estas memorias, que nos llevan a ser conscientes de que la misión más importante de nuestras vida es ser obligatoriamente felices.

Ivete Scarpari
Terapeuta
Facebook: Ivete Scarpari García