Biogeometría cuántica

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La geometría sagrada

Si deseas aproximarte a la geometría sagrada, es esencial conocer que el universo material en su globalidad presenta, básicamente, patrones basados en la esfera, los sólidos platónicos y la flor de la vida que son los elementos subyacentes en los patrones con que todo cuanto existe ha sido creado, funciona y se regenera pues hay ciertas leyes implícitas en todo cuanto existe que determinan las leyes de relación geométrica y ondulatoria. Existen patrones de forma, proporción, desarrollo, onda, etc., que determinan como serán en su desarrollo, complejidad, diversidad y forma cada átomo, molécula, onda, célula, cristal, roca, ser vivo, planeta, estrella, galaxia, etc., y que les confieren las proporciones y formas armoniosas, ya sean simples o complejas.

Los denominados sólidos platónicos, simbolizan y se relacionan con los cinco elementos clásicos: el fuego, la tierra, el agua, el aire y el éter y solos o en combinación generan, con las combinaciones entre unos y otros y las relaciones que establecen entre sí, las formas materiales de las que te hemos hablado antes.

“Ubi materia, ibi geometría: donde hay materia, hay geometría”

Johannes Kepler

En todas las culturas y en todos los pueblos desde sus prehistorias, se ha sabido que todas las cosas tiene patrones y estructuras, que existe un campo consciente vivo, creativo y que todo lo impregna, que se forma y se reconfigura continuamente como un todo. Estos patrones originarios se componen de las formas y las fluidas líneas energéticas de la Biogeometría Sagrada que se enlazan entre sí.

Generaciones de seres humanos primitivos tejieron los patrones en su ropa y los dibujaron en sus objetos sagrados. Muchos pueblos “primitivos” todavía dominan hoy el “arte de los dibujos geométricos” que representan los flujos energéticos del universo, que en su forma originaria lo impregnan todo. Saben que toda persona tiene un patrón propio que forma parte del gran patrón universal y por tanto contribuye a su creación. Nada está separado de lo demás, todo está unido y entrelazado y se influye mutuamente. Todo pensamiento y paso conscientes alteran la forma y el patrón en la red. Toda forma que llevamos lúcidamente de la red a esa realidad, la altera.

Desde los componentes más pequeños hasta las estructuras más grandes y modernas, naturales o creadas artificialmente, todo desde sus partes más íntimas, está conformado por la Geometría Sagrada. Todo lo que percibimos como algo bueno, igual que lo que puede hacernos daño (incluidos los virus y todas las demás criaturas materiales repulsivas que muestran sorprendentemente las mismas formas que en sus orígenes formales proceden de la Geometría Sagrada), está creado con esos elementos básicos de la creación y con la combinación de estas formas entre sí.

Todo lo material nace del estado de conciencia que tenemos estas formas entre sí. Todo lo material nace del estado de conciencia que tenemos en cada momento los seres humanos y es un reflejo de éste. Si abrimos nuestra conciencia y volvemos a unirnos con lo Supremo, entonces podrán surgir en este mundo cosas totalmente nuevas. De este modo adviene una nueva era de paz.

Con la Biogeometria Sagrada obtenemos una llave que nos permite descifrar cosas, transformarlas y situarlas de nuevo en plena armonía con la Creación y la matriz originaria. La plenitud atrae a la plenitud. Los principios supremos pueden cambiar los niveles más bajos, pero a la inversa esto no es posible. Por eso utilizamos lo superior para lo inferior (“traer el cielo a la tierra”) para traer sanación, prosperidad y felicidad. Tienes en la mano la llave de la Creación. Utilízala con corazón, inteligencia, espíritu y alma y experimenta cómo su ayuda cambia tu vida y el mundo.

La Biogeometría cuántica

En nuestra línea de observar, estudiar e investigar sobre la naturaleza y sus funciones, Mari Carmen Rivera y Fernando Bernal, nos hemos propuesto sustanciar aquello con lo que desde hace años venimos trabajando en nuestras consultas y en nuestras aulas respecto a la geometría sagrada. Finalmente hemos decidido avanzar en estos campos y son el objetivo de mejorar las prestaciones ya de por si muy alta de la geometría sagrada, tratar de fusionar los elementos esenciales que la conforman con algunos elementos de la mecánica cuántica que forman parte del cuerpo teórico de la kinesiología cuántica y que desde hace años venimos utilizando como elementos de observación y experimentación en consulta.

De la geometría sagrada hemos tomado los sólidos platónicos, poliedros simples y compuestos, sonidos de las frecuencias de Solfeggio, colores de la escala cromática básica y los hemos utilizado apoyándonos en el concepto de conciencia, el campo de información cuántica y la intención como elementos básicos y de uso frecuente en nuestro ámbito de la kinesiología cuántica.

Nuestro “modus operandi”, es testear con kine que le sucede a quien estamos atendiendo en consulta, buscar cual es la causa de ese desorden, y testear si para encontrar un camino que ayude a resolver, o mejorar, el problema, es adecuado usar la Biogeometria cuántica.

Si el resultado del testeo es afirmativo, entonces testeamos que figura o polígono debemos usar, que sonido, que color y con estos elementos cocreamos un forma con color y sonido que “copiamos” dirigiéndolo con nuestra intención, en nuestro/a consultante. De ese modo la Biogeometria cuántica comienza a operar y tan solo hay que esperar resultados.

Tras años de estudio e investigación, las evidencias después de docenas de casos donde se ha aplicado la Biogeometría cuántica, nos llevan a pensar que su utilidad es innegable, pues de igual modo sirven para casas de desórdenes físicos, infecciones, alteraciones emocionales, de la estructura, emocionales, del inconsciente, transgeneracionales, etc.

Desde lo más profundo de nuestros corazones y con todo amor, muchas gracias por leernos.

Mari Carmen Rivera Santiago y Fernando Bernal Martín
Maestros en kinesiología cuántica