Homeopatía y Torá, dos medicinas para el alma

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La homeopatía unicista tiene 200 años de antigüedad y para el mundo médico fue enunciada por el doctor judeoalemán Samuel Hahnemann.

La base de la homeopatía es el principio según el cual una enfermedad debe ser tratada por una sustancia que produzca los mismos síntomas.

En realidad, este concepto se encuentra en la Torá, según explica NewsIG: el principio de la semejanza, la base fundamental de la medicina homeopática.

Samuel Hahnemann comenzó a utilizarlo. En una epidemia de paludismo observa que la quinina curaba la enfermedad, por lo cual decide tomar ese medicamento sin estar enfermo y experimenta los síntomas de la enfermedad. A partir de allí enuncia este principio: toda sustancia que produzca en el receptor los mismos síntomas de la enfermedad es capaz de curarla.

Al aplicar su técnica encuentra el primer escollo: utilizar sustancias en estado bruto podía generar toxicidad, por lo cual decide dinamizarlas hasta transformarlas en energéticas.

Hasta allí quería utilizar una sustancia natural semejante para curar los síntomas orgánicos, pero se da cuenta de que estas sustancias producían síntomas mentales en los experimentadores.

Por ello, llega a la conclusión de que la enfermedad orgánica obedece a un desequilibrio energético emocional.

De este modo, concluye que son los aspectos emocionales los que enferman.

El arte del homeópata es buscar cuál es el medicamento único y constitucional que le corresponde a cada paciente, entendiendo que la curación es lograr con ese medicamento un cambio de actitud vital y no la simple desaparición de los síntomas físicos.