Respiración y electromagnestimo

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Los impactos informativos parece que nos llegan como trozos de meteoritos contra nuestra sensibilidad. En busca de las mejores noticias, vemos que lo más complicado es mantener el propio equilibrio dinámico y en poder también discernir adecuadamente, entre el aluvión de informaciones de los medios de comunicación.

Las noticias y los temas habituales, que ya conocemos por cómo se van repitiendo, resultan más fáciles para que hagamos nuestra reflexión. Lo desconocido, sobre todo en temas tan primordiales como es la falta de agua, por ejemplo, o la supervivencia y la continuidad de nuestra salud, temas prioritarios y fundamentales, parecen traer cierta confusión, en primera instancia, precisamente por la inestabilidad de las informaciones y lo que implica para el día a día de la persona.

La multiplicidad de aplicaciones, la tecnología y su desarrollo continuo nos aportan las llaves –o portales, como se denominan en internet— con la premisa inicial de dar acceso a todo tipo de información. Y, sin embargo, nos encontramos abrumados por un desarrollo mediático que hemos denominado “sobreinformación.”

Respirar hoy

El área que nos interesa es el de la respiración en la persona humana. El automatismo de nuestro proceso respiratorio está tan integrado en nosotros, que apenas lo percibimos, si no es en un proceso puntual de fiebre o en un esfuerzo deportivo, en donde la musculatura nos exige un mayor aporte de oxígeno, para realizar la actividad. Lo mismo sucede en la danza, el patinaje, el submarinismo o la escalada en la montaña. En la actividad expresiva del canto y la palabra, es un factor clave, por supuesto.

El agente externo de una gripe estacional y en el momento presente, la afectación de un virus en concreto, nos está abocando a tomar medidas casi “defensivas” para mantener el ritmo normal de ingesta de aire.

Necesitamos una información con base científica en todo lo que estamos viviendo en la actualidad.

La oportunidad de ejercitar una respiración consciente, nos puede permitir un mayor nivel de oxigenación en la sangre, no sólo en el cuerpo. La atención focalizada (mindfulness, si es punto de referencia para algunas personas), no es suficiente. Necesitamos el paso siguiente.

El nivel celular también se beneficia constantemente de un buen nivel de oxígeno. Esta premisa ayuda a que la circulación sanguínea se mantenga en los parámetros adecuados, en primera instancia. Y es un recurso que podemos auto-administrarnos de forma natural y sin efectos secundarios adversos.

El sistema inmunológico también responde a una buena interacción desde el aporte adecuado de oxígeno en nuestro organismo. Y está interconectado con nuestro código genético.

En los últimos años, se ha hecho referencia a las investigaciones de Grazyna Fosar y Franz Bludorf, quienes subrayan la importancia de las palabras y la música. No sólo direccionados hacia el cuerpo humano, como efectos físicos palpables, sino que la música, las melodías agradables y las palabras positivas ejercen un poder enorme sobre la persona. Sus investigaciones apuntan a que el ADN puede ser reprogramado con terapias asociadas al sonido y a las vibraciones.

Podemos hacer una conexión muy interesante. Todo lo que es sonido, música y palabras está expresado en ondas electromagnéticas. Y nuestro ADN registra las modulaciones a través de la energía electromagnética.

Es a partir de aquí desde donde podemos desarrollar que el buen uso de la vibración sonora, en palabras positivas, en sonidos mántricos, afirmaciones, textos diarios de auto impulso personal, en el crecimiento evolutivo de cada uno, son un aliado importantísimo a la hora de proteger la incidencia de otro tipo de oscilaciones que puedan provenir de campos energéticos, aire con escaso oxigeno o contaminado de forma ambiental, etcétera.

Por otro lado, podemos poner en valor aquí a una gran científica española, Margarita Salas, que ha fallecido en 2020. Licenciada en Ciencias Químicas, fue discípula de Severo Ochoa y obtenido numerosos premios, reconocimientos y Doctorados Cum Laude. Dedicada a la investigación de la biología molecular, ha realizado grandes apartaciones a la ciencia. La biología molecular se ocupa de la transferencia del material genético en el ser humano.

Sus descubrimientos sobre una ADN polimerasa, y el funcionamiento de ciertas proteínas implicadas en los procesos genéticos, está siendo de gran ayuda, por las aplicaciones biotecnológicas que se pueden dar, aportando un mayor conocimiento sobre nuestro ADN.

ADN basura / ADN potencial

Recordemos aquí que hay una parte de nuestro código genético que se ha denominado “ADN basura”, porque no se ha podido determinar completamente cuál es su función. Las nuevas aproximaciones quieren aportar que se trata, en realidad de un nuevo funcionamiento potencial. Es decir, que hay potenciales en el ADN esperando a ponerse en marcha.

De forma práctica, se entiende que el ADN “se estira” con buenas vibraciones electromagnéticas —esto es, con sonido, música y palabras positivas—y se encoge ante situaciones de miedo, palabras negativas o ambientes sonoros que no tienen buena calidad. Parece un aspecto “muscular” del ADN, es como si pudiera modificar su flexibilidad, gracias a los aportes de energía electromagnética.

De hecho, sabemos que la química del miedo está asociada al cortisol y la de la “felicidad” está vinculada a la serotonina.

Este acercamiento a los datos científicos nos aporta una nueva perspectiva, al alcance de todos. Todos tenemos acceso a “movilizar” los pulmones para acceder a mejores niveles de oxigenación en sangre, por una parte. Y por otra, a utilizar la capacidad electromagnética del sonido vocal, la música y la melodía de nuestras palabras positivas, para enviar los mensajes adecuados a nuestro ADN y que pueda realizar sus “estiramientos”, del mismo modo que hacemos nosotros en primera línea de playa, ante un sol agradable y un oleaje suave que llega hasta la orilla, hasta la arena de nuestros pies.

El efecto mántrico de un sonido de calidad

La modulación que pueden realizar las vibraciones sonoras, adentrándose en la actividad de nuestro ADN puede ser nuestro “profesor de fitness vibracional”, en el sentido de que según integramos niveles de bienestar y de salud, el propio programa maestro, el programa biológico, el sistema emocional de los chakras y la dirección que llega también de la propia conciencia, interactúan favorablemente en nosotros y nos mantiene en un equilibrio dinámico prometedor.

Siempre tendemos a ir a mejor. La vida está diseñada para el avance, en todos los sentidos. Y en la situación actual contamos con “el factor de una mayor información aplicada. Esto quiere decir que somos capaces de poner en marcha cualquier mejora, tanto en lo físico, la nutrición, la bioquímica o en el sistema locomotor, por poner algún ejemplo

Es un instinto de la vida, buscar la mejoría de todos los sistemas que nos permiten andar los pasos de cada etapa de nuestra biografía.

Y la situación actual, en 2021, nos invita a tomar estas riendas, que se cruzan… (me refiero al diseño que conocemos del ADN como dos hélices entrelazadas). Y con estos datos, ahora sabemos por qué podemos hacerlo y podemos hacerlo bien.

Las experiencias

Es conocido el libro “Sonidos que sanan”, del Dr. Mitchell L. Gaynor, director del Departamento de Medicina Oncología e Integrativa del Centro Strang-Cornell, preventivo del cáncer, en Nueva York. Nos aporta, en su libro, una amplia experiencia con personas en procesos oncológicos, en los que el sonido fue un aporte fundamental para la persona. En su caso, con cuencos de cuarzo.

Fabien Maman, realizó una serie de experimentos biológicos en la Universidad de Jussieu en Paris. Su labor se desarrolló desde los años ochenta, utilizando en su caso, diapasones y la voz humana. Su investigación demostró, con datos de la cámara Kirlian, cómo los sonidos acústicos dirigidos a las células humanas y a su campo energético (las células tienen un campo energético alrededor) producían un efecto positivo. También llego a observar que las células cancerígenas estallaban (desapareciendo) mientras que las células sanas se activaban y fortalecían (lo que aumentaban el nivel del sistema inmunológico y la salud en general).

Maman también investigó con Joel Stemheimer, cómo ciertas estructuras moleculares podían tener una correspondencia con patrones musicales, creando lo que denominó “la música de las moléculas”.

Propuesta actual

Música de las esferas, música de las moléculas… y cantar a nuestro propio ADN, para mantener su vitalidad y ampliar su espectro vibracional. Es la propuesta actual. Salud a nuestro alcance, mejoría vital y prevención de presente a futuro. Este es nuestro interés, esta es la perspectiva imprescindible en el momento social que nos está tocando vivir.

Personalmente, en mi investigación vocal he tenido muchas experiencias muy positivas, relacionadas con un estado mejorado en la salud de la persona. En relación al cuerpo, en su totalidad o hacia un aspecto concreto que necesitaba ser revitalizado. Siempre acompañado de otros procesos de recuperación desde la medicina tradicional y la medicina natural, en su caso. Siempre trabajamos en colaboración, con datos analíticos, diagnosis y toda la información médica que sea conveniente conocer.

Los aspectos energéticos de bloqueo o de carencia, pueden incidir en el organismo, a nivel fisiológico. Y del mismo modo, las situaciones que presenta el cuerpo, en este caso, referido a una respiración deficiente, a un grado de cansancio o una sensación de “no estar al cien por cien”, inciden en nuestros niveles energéticos. Las alteraciones en el funcionamiento de algún sistema, inciden en la marcha general. Y si nuestra emisión sonora no está focalizada y subrayada en una calidad especial, el ADN puede manifestar “debilidad” en su capacidad de estiramientos en las hélices, según comentamos antes.

En el libro “The Living Voice La Voz Viviente” (Ed. Natural, 2019), ofrecemos varias claves que pueden aportar el “pequeño empujoncito”, el impulso inicial hacia la respiración, de forma natural y sencilla, accesible a todos. Respiraciones y prácticas desde las distintas culturas, que complementan unas con otras, una perspectiva sobre el mecanismo respiratorio y sus beneficios.

Del mismo modo, el sonido no tiene efectos secundarios, no puede producir un efecto negativo. Puede ayudar a “movilizar una situación”, alguna función que se ha podido quedar estancada, o estimular hacia nuevos estados de bienestar corporal, emocional e incluso mental.

Todo ello resulta de gran ayuda, si podemos incluir en nuestra vida el aspecto que denomino “nutrición vibracional”, avalado, como estamos observando por investigaciones científicas, por descubrimientos palpables y por la experiencia de tantos años de aplicación terapéutica en procesos de recuperación, en estados anímicos de decaimiento y depresión, reorganización de sistemas o en la búsqueda del equilibrio que denominamos cuerpo/mente/Ser.

La naturaleza ha preparado un dispositivo esencial, como es el de la respiración, para un aspecto, y el sonido, implicado directamente en gestionar la mejor carga de ondulación electromagnética, al alcance de nuestra garganta. Nunca mejor dicho: “la intención es lo que cuenta”.

Intención + sonido + electromagnetismo, claves de la propuesta actual. Respiración como gasolina de puesta en marcha.

La oportunidad es nuestra, el beneficio es inmediato. Acrecentamos nuestra capacidad respiratoria y aportamos nueva movilidad a nuestro ADN. El sonido de nuestras palabras alcanzará la cumbre del código genético personal, para reforzarlo y mantenernos bien equipados de energía y de capacidad vital.

Los resultados se pueden comprobar directamente en el bienestar, la inmunidad que se mantiene estable y en la mejor prevención para nuestro organismo, activada de presente a futuro, con total garantía en la vitalidad.

Macarena Miletich
Especialista en Técnicas Vocales y Consultora Vocal. Instructora de Arquetipos. Cursos y Talleres de Sonido y Sensibilidad del Ser®Autora del libro THE LIVING VOICE LA VOZ VIVIENTE (Natural Ediciones).
macarenamiletich@gmail.com
YouTube: Macarena Miletich